Hoy!
La tormenta ha pasado, me levanté y ya ni neblina había. Todo está claro, se ve perfectamente, creía que para esto pasaría mucho tiempo pero no, hoy amanece, y no llueve. La tormenta se llevó todo, aunque aún caen gotas, son mínimas. Que alegría, pronto el sol saldrá de nuevo. Iluminara nuevos paisajes, nuevos momentos, nuevas personas, nuevos sentimientos. Todo poco a poco se va quedando atrás y la satisfacción que siento no sabría explicarla, pensaba que jamás sucedería, que por siempre iba a llover.
Hoy que veo todo más claro me doy cuenta de mis fallas, pero también de las tuyas. De todo lo que perdí y perdiste. Igual, no es momento de atormentarme, ya pasó, y lo que pasa se le hecha arena. Te mentiría si te dijera que no anhelo el momento donde regresas, pero que ya no éste para recibirte. Pero soy consiente que para eso aún falta, apenas va empezando la etapa de superarte, pero como siempre he corrido, mañana más tarde, te abre enterrado.
Hoy me siento orgullosa de mi, por haber salido de esto una vez más, sola. Me agradezco que por más culpa y dolor que sentía, no me deje caer del todo. Y lo que caí me sirvió para darme cuenta que estar en el suelo no es lo mío.
De todo se aprende y yo aprendí una vez más, hoy me entraron las ganas de vivir, se encendió todo lo que se había apagado. Hoy me siento bonita, siento que valgo. Y sobre todo siento que merezco mucho más, más de lo que tu me brindabas o yo sentía merecer.
Me siento agradecida con Dios por darme toda la fuerza que pensé no tener, a la vida por enseñarme una vez mas que todo sucede por algo, y si pasa y duele, se superará. El dolor no es para siempre y la felicidad es muy corta.
Por eso hoy por hoy me dedico a vivir, si viene algo bienvenido sea, y si no, pues se espera con la mejor actitud. Todo lo bueno en su momento vendrá y yo lo estaré esperando con las puertas abiertas.
De eso sea tratado mi vida, de ponerme las pruebas más difícil porque se que tarde o temprano saldré con la cabeza en alto, quizás con el corazón partido en una mano, pero en la otra cinta para repararlo. Dios le pones las peores batallas a sus mejores soldados, y yo encajó muy bien para ese puesto.
Hoy que veo todo más claro me doy cuenta de mis fallas, pero también de las tuyas. De todo lo que perdí y perdiste. Igual, no es momento de atormentarme, ya pasó, y lo que pasa se le hecha arena. Te mentiría si te dijera que no anhelo el momento donde regresas, pero que ya no éste para recibirte. Pero soy consiente que para eso aún falta, apenas va empezando la etapa de superarte, pero como siempre he corrido, mañana más tarde, te abre enterrado.
Hoy me siento orgullosa de mi, por haber salido de esto una vez más, sola. Me agradezco que por más culpa y dolor que sentía, no me deje caer del todo. Y lo que caí me sirvió para darme cuenta que estar en el suelo no es lo mío.
De todo se aprende y yo aprendí una vez más, hoy me entraron las ganas de vivir, se encendió todo lo que se había apagado. Hoy me siento bonita, siento que valgo. Y sobre todo siento que merezco mucho más, más de lo que tu me brindabas o yo sentía merecer.
Me siento agradecida con Dios por darme toda la fuerza que pensé no tener, a la vida por enseñarme una vez mas que todo sucede por algo, y si pasa y duele, se superará. El dolor no es para siempre y la felicidad es muy corta.
Por eso hoy por hoy me dedico a vivir, si viene algo bienvenido sea, y si no, pues se espera con la mejor actitud. Todo lo bueno en su momento vendrá y yo lo estaré esperando con las puertas abiertas.
De eso sea tratado mi vida, de ponerme las pruebas más difícil porque se que tarde o temprano saldré con la cabeza en alto, quizás con el corazón partido en una mano, pero en la otra cinta para repararlo. Dios le pones las peores batallas a sus mejores soldados, y yo encajó muy bien para ese puesto.
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