Ella y él.

Era una chica aislada con un mundo diferente en su cabeza, tenía una manera de pensar no muy usual. Se caracterizaba por su bipolaridad y sus impulsos. Tenía los ojos negros y profundos, difíciles de descifrar. La mirabas y te perdías en lo que veías. Tenía una mirada oscura, nunca sabías que pensaba. Sus actitudes eran  distintas a como sentía, pero jamás se podía saber que, era tan reservada que sólo te permitía ver lo que ella quisiese mostrar, te hacía creer que te entregaba todo, cuando en realidad no te entregaba ni una pequeña parte de ella. Sufría se le notaba cuando hablaba más allá de lo superficial, pero como sabía esconderse. Era de esas chicas que son un misterio, no desistía hasta obtener lo que quería. Y entonces apareció Él, cambio todo, era exactamente lo que ella quería, y el supo como llegarle. Eran el uno del otro,comenzó a ver por sus ojos. Él se convirtió en todo para ella, era en su momento su parte favorita de la vida.Me ayudo tanto, que hubo un momento donde sentí que la felicidad dependía de él. Esa chica que no se sometía a nada ni nadie, poco a poco fue desapareciendo.
Ella lo necesitaba y en su tiempo  jamás vio nada  que el no permitía, era suya, podía hacer y deshacer con ella. Se olvido de quien era, se entregó en cuerpo y alma ha algo que era tocxico. De igual ella era feliz, con todos y sus contras, con el se sentía plena, amaba esperar las llamadas después de horas de estar juntos. Nunca fueron una pareja normal, estaban en su mundo, ahí todo era diferente, mágico, pero tenía un solo rey y ese era él, ella era su sumisa.
Todo fue felicidad, si. La relación iba cada vez mejor, pero como toda buena historia tenía sus espinas, llego la primera falla, ya no eran dos, había un tercero. Llegaron los desplantes, las mentiras. Las ofensas, las preferencias, las humillaciones. Ella cayó, todo se derrumbó. Se prometió alejarse, pero no pudo, le hacía más daño estar lejos de el. Olvido una pequeña parte de su dignidad en una parada de autobús, donde al bajarse se encontraba de nuevo con él. Las cosas mejoraron si, por un tiempo. Ella permitió ser su segundo plato, con la justificación de necesitarlo. Así prosiguió, hasta que el se cansó de comer dos veces, y para la felicidad de ella, escogió su plato.
Se esforzó mucho para que el no consiguiera más nada por fuera, fue asi que llegó a sentirse culpable de que el buscará cosas en otras, le dio todo, se entregó aún  más. Ya no se veía en sus ojos ese misterio que siempre la acompañaba, sólo se veían unos ojos detrás de otros. Se volvió adicta a cosas  que jamás imagino, se olvido de ella, dejo atrás todo y se centró en solo complacer lo. Vivía para el. Se podria decir que valió la pena, ya no era ella sola, eran los dos, el amor con que todo empezó, volvió a renacer, parecía un amor bonito, limpio, ella se sentía feliz, correspondida. Olvido todo, el pasado, lo que hizo, todo. Se concentró  sólo en eso que habían vuelto a construir. De nuevo todo iba bien, pero el amor por parte de él, sobre pasó. Se convirtió  en un amor celoso, dañino tanto para el como para ella. Llegaron los celos absurdos, los apretones de brazo, las palabras hirientes. Pensaba que eso hacía parte de la relación, todo tenía sus bajas y ellos pasaban por una. No le dio mucha importancia, al contrario buscaba motivos para discutir, por que sus reconciliaciones eran lo mejor, pensando ingenuamente que era un juego. Pero no, todo empeoro poco a poco, se volvio mas fuerte. Llego el primer golpe, todo cayó. Nunca imagino que eso le pasaría a ella, sin embargo no se alejo. Seguía, porque enserio lo amaba,perdió toda la dignidad y valor que le quedeaba. Nadie la entendía, ni ella misma a veces lo hacía. Si, siguió, pero ya sin la venda en los ojos, poco a poco el se la fue quitando. Llegaron un par de golpees más, pero ella se defendío, esa era su estupida justificacion. No se dejaba de el, no le volvió a demostrar que dependía de él , aunque en el fondo ella sabía que aún  era así.
Todo paso, ella le puso un freno a las cosas, acabó con su relación. Pero de nada sirvió. Aún seguían viéndose, fue tan fuerte lo que construyeron que aunque los dos sabían que juntos se mataban, preferían eso, que estar separados. Ella siempre volvía a el, sin importar que, Hasta que poco a poco, él fue matando todo. Se siguieron viendo pero era más por costumbre que por amor. Un día ella decidio seguir, sin él. Ya había llegado al límite, se sentía cansada. Habían momentos en que ya ni sentía. Todo había muerto. Desde eso,  ella jamás volvió a  ser la misma... Hoy, ella actua como si nada hubiese pasado. Pero por dentro lo recuerda, y no permite que nadie se acerque más de lo que ella quiere. Volvió hacer la misma chica del principio, pero sus ojos se ven vacíos, ya no tiene misterios. La vez a los ojos y te pierdes.

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